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Martes 17 de Septiembre de 2013 00:00

ENCUENTRO DE VERANO 2013 · Mas de Noguera del 5 al 11 de agosto'13


foto web portadaEste verano, como años anteriores, hemos vuelto a reunirnos para poder compartir unos días entre amigos y familiares.

Os contamos como ha sido la experiencia de unos de nuestros participantes.

Animaros para que en proximos años os apunteis y vivais la experiencia de primera persona.

Este verano he tenido la suerte de asistir al encuentro de Gea. La experiencia ha sido muy gratificante,
conmovedora, interesante y divertida.


foto web1

Antes de empezar el encuentro contacté con algunos de los asistentes para compartir coche y ya en aquellas

conversaciones supe que el encuentro en Caudiel iba a ser especial, que la gente que iba a asistir al encuentro
tenían un don especial, una amabilidad, una generosidad, una motivación fuera de lo común. Así que llegué
entusiasmada después de un viaje muy agradable e interesante compartiendo coche.


Mas de Noguera es un proyecto cooperativista que ya tiene un largo recorrido hacia la ecología y la
autosuficiencia alimentaria y energética. La amabilidad de la gente, el trabajo en equipo, la exquisita y
abundante comida, el entorno y la poza lo hacen un lugar magnífico para pasar allí unos días de descanso,
aunque descanso no sea la palabra más apropiada para explicar lo que hicimos esa semana. También lo hacen el
lugar ideal para pasar unos días muy intensos y emotivos, llenos de momentos especiales y esenciales,
recibiendo mucha información interesante, práctica y variada, compartiendo y sintiendo la poderosa energía que
se crea entre todos y todas.


Empezamos con Mariano paseando por el huerto ecológico, aprendimos sobre plantas, tierra y salud en una
charla muy amplia y amena. Constatamos que lo más revolucionario del siglo XXI es tener un huerto ecológico,
para consumir menos y no necesitar medicamentos, ni suplementos.


El primer día ya estaba encantada con toda la información recibida que podía poner en práctica de manera fácil
y rápida, si me hubiera ido el lunes, al llegar a casa me habría fabricado inmediatamente macetas con botellas
de agua reciclada que mantienen el agua unos días y que además se pueden convertir en invernaderos y las
habría llenado de estevia, pero esto solo era el principio, todavía nos quedaba mucho por aprender.


Las mañanas empezaban con las bonitas sesiones de kundalini yoga de Susana, que con suavidad y firmeza nos
hacia respirar, trabajar y mover la energía interior, llenándonos de esta energía para todo el día, acompañados de
Mirabai ceiba o Snatam kaur.


Cocinamos con Javier un “elixir de piedra amorosa” muy poderoso, para sanarnos y conectarnos con la energía
del momento, un medicamento hecho con el amor de todos, un elixir que nos transportará a aquellos momentos
de bienestar, compañerismo, bondad y serenidad que se respiraba en la sala.


Practicamos radiestesia con péndulos y varillas buscando agua en la chopera, con la ayuda paciente de Javier,
Salvador y los más expertos. La radiestesia también sirvió para encontrar unas varillas perdidas.


Después del segundo día me empezaron a doler los oídos y allí, viviendo lo que estábamos viviendo no podía
ser casual, ¿había algo que no quería oír? ¿No quería saber más? ¿O me asustaba nuestra propia capacidad,
adonde podemos ir si queremos y estamos preparados?
Todavía no lo sé, pero con la ayuda del elixir, de la aceptación y del cariño y la voluntad de ayuda de todos se
me pasó y pude seguir escuchando todo lo que todavía nos quedaba.
Visitamos la ermita de los Ángeles, aproximándonos poco a poco a los lugares sagrados y sintiendo que lo
sagrado puede estar en nosotros mismos. Vivimos momentos muy profundos de conexión con el lugar y con los
asistentes.


Nos dimos un baño en Montanejos, donde el rio Mijares forma unas piscinas naturales en un magnífico entorno.
Allí nadamos, nos embadurnamos de arcilla roja y dentro de una de las cuevas, en las entrañas de la tierra,
entonamos algunos mantras que convirtieron el momento en algo mágico.
Nos adentramos en la numerología de la mano de José Manuel para conocer nada menos que nuestro camino de
vida, nuestros desafíos y nuestra misión. Solo dimos unos pasitos en este fascinante mundo pero que me
sirvieron para entender algunas cosas sobre mí misma, y para tener las nociones para poder seguir investigando.


Alberto nos explicó algunas de las claves ocultas del Escorial, que ni guías ni libros oficiales han escrito sobre
ellos y nos deslumbró con su conocimiento sobre el tema.
Con Albert emprendimos un gran viaje, quizás el más grande que podemos emprender, viajamos a vidas
pasadas en las que habíamos sido felices, yo nunca antes había hecho una regresión y me encontré de repente en
un lugar en el que habían chozas fabricadas con cañas de bambú y yo era la curandera de la tribu….pues si ya
tenía ganas de plantar estevia y otras plantas en casa después del taller del huerto, después de este viaje todavía
más!!


Gemma nos hizo andar decididos hacia nuestro destino en el taller de biodanza, nos hizo bailar, reír, abrazarnos,
divertirnos y llenarnos de energía, alegría e ilusión.
El cielo estaba espectacular la noche que nos tumbamos a ver las estrellas, se veía perfectamente la vía láctea,
una multitud de estrellas y entre risa y risa pudimos ver unas cuantas estrellas fugaces.
Pedro nos enseñó como los ojos nos pueden dar una información muy valiosa sobre nuestra salud,
después del taller los espejos del baño se llenaron mientras intentábamos escudriñar qué decían nuestros ojos.
Algunas fotos del iris parecían pinturas que nos llevaban al centro o mandalas para meditar.
Tomás y Juani nos maravillaron con las flores de Bach. Con un ritual muy consciente y mágico nos enseñaron
cómo hacernos nuestros propios remedios florales con lavanda cultivada en Mas de Noguera. Nos llevamos otro
frasco con la energía de todos, la energía del momento y del lugar.


Festejamos con fuego, canciones tradicionales, bailes grupales, conjuros, queimada y biodanza la última noche
del encuentro, estábamos todos y todas, pequeños y mayores y además muchos orbs que vinieron a festejar con
nosotros.
Silvia nos explicó que es la kinesiología aplicada, pudimos experimentar qué alimentos nos perjudicaban o nos
favorecían y aunque parezcan temas muy diversos en realidad todos tienen una base común y la kinesiología, a
mi parecer, tiene mucho que ver con la radiestesia y la geobiología.


Además tejimos unos sacos aromáticos de lavanda con los propios tallos de la lavanda cultivada en Mas de
Noguera, charlamos sobre bioconstrucción, sobre feng-shui, armonizaciones, sungazing, fosfenismo,
constelaciones familiares y muchas otras cosas. Cada comida, cada momento, cada encuentro era enriquecedor.
Me gustaría agradecer a todos los organizadores su disponibilidad, alegría, ilusión y motivación para organizar
el encuentro. A los que nos ofrecen los talleres por la generosidad en compartir su sabiduría, dentro y fuera del
taller. A Mas de Noguera por su hospitalidad y buen trato. A los monitores de los niños y niñas. A mis
compañeros de habitación, Perpetua, con los que me sentí muy a gusto y espero que se “perpetúe” la amistad, a
mis compañeros de vehículos por hacer tan agradable el viaje tanto de ida como de vuelta y a todos y cada uno
de los asistentes al encuentro por ser tan especiales todos y todas. Muchas gracias.
Espero repetir esta experiencia, en Mas de Noguera o en el país de los cátaros.


Cristina Casali Taberner